Todos hemos oído hablar de grandes empresarios o personajes públicos que, una vez han triunfado y creado un próspero negocio en nuestro país deciden marcharse a vivir fuera de España, cambiando su residencia habitual y fiscal. En ocasiones incluso han afirmado que se marchaban por “los altos impuestos que se pagan en este país”. Pues bien, para evitar esta pérdida de ingresos fiscales futuros se creó lo que se conoce como «tax exit «, que no es otra cosa que el hecho de gravar la ganancia patrimonial no realizada, es decir, el aumento del valor de las acciones o participaciones del negocio que posee el contribuyente desde que se crea/adquiere hasta que se produce este cambio de residencia fiscal.

Para que se aplique este impuesto se deben de dar una serie de circunstancias, te contamos cuándo y cuánto se puede llegar a tributar por un cambio de residencia fiscal en determinados casos. (Art. 95 bis Ley IRPF 

 

1. ¿CUÁNDO SE PAGA EL TAX EXIT?

 

Para tener que tributar por este impuesto se debe de dejar de ser residente fiscal en España y haberlo sido previamente durante al menos 10 años dentro de los últimos 15 años.

Además, la persona en cuestión deberá de ser titular de acciones o participaciones en entidades cuyo valor de mercado excedan 4 mll de euros en su conjunto; o bien posea más del 25% de las acciones y el valor de mercado de la entidad supere el millón de euros.

2. ¿CÓMO SE CALCULA Y CUÁNTO SE DEBE DE PAGAR POR EL TAX EXIT?

 

Este impuesto por salir del país se declarará en el IRPF del último año que deba de presentarse como residente y se tributará por el % correspondiente que se aplica sobre las rentas del ahorro (actualmente en 2024 va desde el 19% al 28%).
Para saber qué cantidad debe de incluirse como renta se calcula la plusvalía, la diferencia entre el valor de mercado en el momento de la salida de las acciones o participaciones que posea el contribuyente y el valor de adquisición.

Cuando la empresa en cuestión cotice en bolsa el valor de las acciones será de su cotización, cuando la empresa no cotice, se valorarán, salvo prueba de un valor de mercado distinto, por el mayor de los dos siguientes:

– El patrimonio neto que corresponda al valor (según el balance del ejercicio anterior a la fecha del devengo del impto)
– O el que resulte de capitalizar al tipo del 20% del promedio de los resultados de los tres ejercicios sociales cerrados con anterioridad a la fecha del devengo del Impuesto.

3. ¿SE PUEDE APLAZAR?

Previa solicitud del contribuyente y en los siguientes supuestos:

– 10 años cuando el cambio de residencia se produzca como consecuencia de un desplazamiento temporal por motivos laborales a un país o territorio que no tenga la consideración de paraíso fiscal o jurisdicción no cooperativa (ver cuadro en el desplegable de abajo).

– 5 años cuando el desplazamiento temporal se produzca a un país o territorio que tenga suscrito con España un convenio para evitar la doble imposición internacional que contenga cláusula de intercambio de información. (Ver los países) 

 

Este aplazamiento, con carácter general, se regula por lo dispuesto en la Ley General Tributaria (Art. 82) y en el Reglamento General de Recaudación, con las siguientes peculiaridades especiales: 

 

a)  Se deberá de indicar el país o territorio al que el contribuyente traslada su residencia.

b) Las garantías podrán constituirse total o parcialmente siempre que sean suficientes jurídica y económicamente según el valor de dichas acciones.

c)  El aplazamiento vencerá como máximo el 30 de junio del año siguiente a la finalización del plazo de los 5 ejercicios siguientes al último que deba declararse por este Impuesto.

OJO:

– Si el contribuyente vende las acciones antes de que acabe este plazo, el aplazamiento vencerá a los 2 meses desde la transmisión de las mismas.
– Y Si adquiere de nuevo la condición de contribuyente por el IRPF en cualquier momento dentro de los 5 años siguientes mencionados anteriormente sin haber vendido las acciones, la deuda objeto del aplazamiento quedará extinguida y los intereses generados también. Además podrá solicitar la rectificación de la autoliquidación con el fin de obtener la devolución de las cantidades ingresadas correspondientes a las ganancias patrimoniales contempladas

d) Si el desplazamiento se realiza por motivos laborales, debe aportarse un documento justificativo de la relación laboral que motiva el desplazamiento emitido por el empleador. Además, en este caso, el contribuyente puede solicitar una ampliación del plazo cuando existan circunstancias que justifiquen un desplazamiento temporal más prolongado. Esta ampliación no podrá exceder nunca de 5 ejercicios adicionales, prorrogándose el vencimiento del aplazamiento hasta el 30 de junio del año siguiente a la finalización del nuevo plazo.
La solicitud debe presentarse tres meses antes de que finalice el primer plazo, y se entenderán desestimadas si no se ha recibido resolución expresa en los 3 meses siguientes.

PAÍSES O TERRITORIOS CON JURISDICCIÓN NO COOPERATIVA

¿Se aplica si me voy a otro país de la UE , teniendo en cuenta la libertad de movimiento de personas y capitales ?

Cuando el cambio de residencia se produzca a otro Estado miembro de la UE o del Espacio Económico Europeo con el que exista normativa sobre asistencia mutua en materia de intercambio de información tributaria en los términos previstos en la LGT, no se exigirá el impuesto de salida.

En todo caso el contribuyente ha de comunicar a la Administración tributaria los siguientes datos:

– la opción por la aplicación de las especialidades previstas en este apartado;
– identificación de las acciones o participaciones que dan lugar a las ganancias patrimoniales por cambio de residencia;
– valor de mercado de las acciones o participaciones;
– la ganancia patrimonial puesta de manifiesto;
– el Estado al que traslada su residencia, con indicación del domicilio así como las posteriores variaciones;
– el mantenimiento de la titularidad de las acciones o participaciones.

La comunicación debe presentarse en el plazo comprendido entre la fecha del desplazamiento y la fecha de finalización del plazo de declaración del Impuesto correspondiente al primer ejercicio en que el contribuyente no tuviera tal condición como consecuencia del cambio de residencia. Las variaciones de domicilio deben comunicarse en el plazo de dos meses desde que se produzcan.

No obstante, sí se exigirá el impuesto de salida cuando, en el plazo de los diez ejercicios siguientes al último que deba declararse por el IRPF, se produzca alguna de las siguientes circunstancias:

1º. Que se transmitan “intervivos” las acciones o participaciones. Cuando el valor de transmisión sea inferior al valor de mercado de la acción o participación en la fecha de devengo del último ejercicio que deba declararse por este Impuesto, con el fin de evitar el exceso de tributación derivado de no tener en cuenta la pérdida de valor del activo transmitido, la ganancia patrimonial se minora en la diferencia positiva entre el valor de mercado de las acciones o participaciones y su valor de transmisión.
No obstante, el citado valor de transmisión debe incrementarse en el importe de los beneficios distribuidos o de cualesquiera otras percepciones que hubieran determinado una minoración del patrimonio neto de la entidad con posterioridad a la pérdida de la condición de contribuyente, salvo que tales percepciones hubieran tributado por el Impuesto de la Renta de No Residente (IRNR).

2º. Que el contribuyente pierda la condición de residente en un Estado miembro de la UE o del Espacio Económico Europeo.

3º. Que se incumpla la obligación de comunicación de la pérdida de residencia fiscal en nuestro país.

¿ Y qué sucede si me voy a un paraíso fiscal, dado que por la cuarentena no pierdo la residencia fiscal ?

 

A pesar de que un contribuyente no pierde su condición de residente fiscal en el caso de traslado de residencia a un país o territorio considerado como jurisdicción no cooperativa por aplicación de la denominada «cuarentena fiscal» se exige igualmente el impuesto de salida como consecuencia del cambio de residencia a dicho país o territorio. (Ver Art. 8 Ley 35/2006 sobre cuarentena fiscal)

En estos supuestos se aplican las siguientes especialidades:

a) La imputación de las ganancias patrimoniales se realiza al último período impositivo en que el contribuyente tenga su residencia habitual en territorio español; para su cómputo se toma el valor de mercado de las acciones o participaciones en la fecha de devengo de dicho período impositivo.
b) En caso de transmisión de las acciones o participaciones en un período impositivo en que el contribuyente mantenga tal condición (ejercicios en los que resulta de aplicación la cuarentena fiscal), para el cálculo de la ganancia o pérdida patrimonial correspondiente a la transmisión se toma como valor de adquisición el valor de mercado de las acciones o participaciones que se hubiera tenido en cuenta para determinar la ganancia patrimonial del impuesto de salida.

En resumen, el «tax exit» es un mecanismo fiscal crucial para asegurar que las ganancias no realizadas de contribuyentes que cambian su residencia fiscal fuera de España sean debidamente gravadas. Esta normativa, aunque técnica, tiene implicaciones significativas para empresarios y personas con altos patrimonios que buscan mudarse al extranjero. Considerando la complejidad y los detalles involucrados en el cálculo y la aplicación de este impuesto, es fundamental contar con el asesoramiento preciso para asegurar que se cumplan todas las obligaciones tributarias y se aprovechen al máximo las posibles exenciones y aplazamientos disponibles.

Si te encuentras en una situación donde el «tax exit» puede afectarte, no dudes en consultar a nuestros asesores fiscales para gestionar este proceso de manera eficiente y sin sorpresas desagradables, permitiéndote concentrarte en tus nuevas oportunidades y proyectos en el extranjero.

 

Carlos Solans

Carlos Solans

CEO